Paisajes
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Polaridad
Listones ultramar flotan con el viento hacia el puerto. Contemplo la noche prusia, lo suficientemente oscura como para que solo el reflejo de la luna se asome con su brillo cósmico en la marina. Allí, sentada, casi como hipnotizada, el azul me inunda. Me miro y sé que no tengo más que mis ojos, mis…
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Brújula
Sonrío por dentro, incluso cuando, de mi mano,la nostalgia se sostienecomo una niña pequeña que camina al lado de su madrepor una calle llena de gente, edificios altosy sonidos insistentes. A veces la sonrisa es sutil,como la caricia del viento al atardecer,que roza los hombros para recordarque el sol vuelve mañana,que los pájaros seguirán haciendo…
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Fotografía de un inicio
Construyo casi desde cero, como una máquina de creación salvaje que no se detiene hasta elaborar cada detalle, con la conciencia feroz y encarnada de que todo importa. Todavía me recuerdofrente al ventanal, sentada encima de mis cajas, deshilachando cada trozo de seda;en mi mesa, escribiendo veloz en la libreta;en la cocina, encendiendo velas;en el…
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Cedros
A veces cuando puedo dormir, sueño con la playa. Aquella playa hermosa con piedritas de colores, agua turquesa y buen viento para surfear. En mi sueño, la playa se hace infinita y parece que camino por horas bajo el sol agotador de la Península. Luego de caminar por horas, me detengo y me siento en…
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Brutalismo
Me pesa el corazón como una pieza bruta de acero sin lijar, resguardada tras las puertas de un pecho que ha resuelto cerrarse, y que espera pacientemente la agobiante muerte de otro algo más. Me apuñalo. Me apuñalo a mí misma cuando, por miedo, caigo sin poner las manos en el regazo frío e inerte…
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Visiones en tránsito
Me entreno a diario en el arte de ser nómada. La neblina que miro por la ventana es una metáfora de mi mente: densa, suave, llena de imágenes que emergen y se desgajan con el viento y la ayuda romántica de los sueños. Me culpé mucho y ahora no me someto al maltrato interno. La…
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Soñé con un espectro en la puerta
Las señales me alcanzany no puedo escaparme. No puedo escapar.Y quizás,no quiero hacerlo. Hay algoen poder mirar esoque me complace. No puedo negarme mása ser esa,aunque pierda. Porque voy a perdery ya sé,se dice que no hay que pensar así,sí, ya sé. Pero prefierono cuidar mis palabras,porque más que cuidado,mis palabrasnecesitan ser liberadasde los calabozos.…
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Al sur
Tengo siete años y estoy patinando en el patio de mi casa. El pequeño fragmento de concreto, sin flores ni plantas de mi mamá, es mi pista de despegue. Voy de un lado a otro con la determinación de romper mi récord de velocidad. Solo importa eso y no caerme. Mami se asoma desde la…
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Cuna
Brilla la luna entre las nubes espesas, que hacen de cobija para las estrellas. El aire aquí es denso y seca las fosas nasales. Los bombillos, colocados sin precisión entre las ramas de los árboles, son señales de un tercer mundo donde los adoquines y los edificios coloniales se convierten en mapas. Cuanto más camino…
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Cuarto de pilas
La lluvia me devuelve las nostalgias y acaricia mis mejillas. Más que lavarme de algún pecado, me potencia, y, una vez más, soy traída de vuelta al presente. El sol se oculta tras la bruma y me encuentro bailando entre montañas, como si mis pies supieran bien qué hacer en medio de un paisaje extraño.…